La Oportunidad del Cambio

Hoy me siento #indignado.

Veo las noticias y me llega que “El Banco de España da por perdidos 42.017 millones de euros” del rescate bancario. Leo que el “Fondo de reserva de las pensiones en España acabará con 1.500 millones de euros” este diciembre, después pagar las extras de navidad.  Y además veo que “La OCDE recomienda a España que endurezca las cotizaciones de los autónomos”.  

Ya basta.

Quizás lo más razonable sea que deje de leer las noticias y me enfoque en disfrutar más con la familia, en crecer como empresario, o incluso en salir de nuevo del país y comenzar otra etapa en otro lugar.

He tenido la #GranFortuna de viajar y vivir en diversos países, y a finales de octubre estuve visitando Ecuador justo en el momento en que se inició una tregua después del alzamiento de una parte de la población y de los pueblos indígenas.  Allí, el gobierno decidió condonar a algunos bancos una deuda de 4.500 millones de USD y cargar esta factura a través de un préstamo al FMI que luego pagaría la población a través de impuestos en la gasolina, diesel y gas, entre otros. Una parte importante de la población salió a la calle, colapsó la capital, el gobierno se trasladó a Guayaquil y, finalmente, dio marcha atrás al decreto de impuestos.

Aquí, en cambio, aceptamos que “se pierdan” 9 veces más dinero, que la caja con la que se pagan las pensiones de nuestros mayores y de otras personas afectadas se vacíe… y #nopasanada.  Permitimos que nuestro sistema, con un coste elevado, forme “graduados universitarios que se colocan por debajo de su cualificación”.  Esto es, o bien exportamos graduados universitarios… como si fueran naranjas valencianas… o bien acceden a oportunidades para las que están sobrecualificados.  Otra forma de decir que las universidades tienen mucho que mejorar en dar a los estudiantes la formación adecuada para facilitar su acceso al mundo laboral.  

¿Quién de nosotros, en puestos de responsabilidad, permitiría que esto sucediera en su empresa? ¿Perder un 3,4% de la deuda publica española? ¿Casi el equivalente al gasto anual de educación en España?

Durante los últimos meses he tenido el PRIVILEGIO, con mayúsculas, de entrevistar algunos de los colegas de LinkedIn que ocupan puestos de gestión y responsabilidad.  Ante la pregunta de Qué pueden hacer las universidades para mejorar el acceso de graduados a puestos de responsabilidad  una respuesta común ha sido “comenzar a hacer prácticas de empresa cuanto antes, incluso antes de acabar la carrera, para conocer la realidad del mundo empresarial”.

Estamos en un momento de cambio a nivel global.  

El mercado del automóvil está acelerando la puesta en marcha de plantas de montaje y producción de baterías para la transición a los vehículos eléctricos.  Los compromisos, cada vez más altos, en relación a la situación del cambio climático y su aceleración están afectando tanto a nivel de imagen como a nivel de decisiones a numerosas empresas de otros sectores:  energéticos, de combustible, renovables, etc.  

A nivel tecnológico, la importancia de la Inteligencia Artificial y el análisis de datos masivos – Big Data – está pasando del mundo de la ciencia ficción y las películas futuristas a aplicaciones prácticas en campos como la medicina y la ciberseguridad, y la llegada de vehículos de conducción automática está pendiente de un hilo – esperando a que “nos hagamos a la idea” como sociedad y se aprueben las leyes que hagan posible el despliegue.

Esto va a transformar profundamente el #mercadolaboral, llevando a la obsolescencia numerosos puestos de trabajo, tanto de perfil educativo medio-bajo como de graduados universitarios. 

En enero de 2018, CEPYME News publicaba que el 99,98 % de las empresas en España eran PYMEs (incluyendo a los autónomos, empresas con menos de 250 asalariados) y contribuían al 74% del empleo del país.  Estos datos eran de mayo de 2017.  El mes pasado, octubre de 2019, manteniéndose el porcentaje de PYMEs el mismo, el porcentaje de empleo asociado a ellas se ha reducido al 65,3%.  Hay 900.000 autónomos menos. 

Vivo actualmente en Valladolid, y basta pasear por las calles del centro de la ciudad para darse cuenta de la cantidad de pequeños comercios que han cerrado.  No han sabido adaptarse a los cambios de hábitos de la población y de situación económica.  Lo mismo está sucediendo en otras ciudades.

En un momento en el que más de un 46% de la población entre 26 y 29 años tiene estudios superiores, y el estado invierte más de 9.000€ por alumno en educación superior, creo que es acertado hacernos ciertas preguntas:

  • ¿De qué manera la educación superior está contribuyendo en España a crear empleo a través de la creación de nuevas PYMEs de alto valor agregado?
  • ¿De qué manera las universidades están facilitando la contratación de graduados a través de programas de prácticas conjuntas con la empresa?
  • ¿De qué manera como empresarios y ejecutivos de empresas estamos tendiendo puentes con la universidad, sobre todo la pública, y facilitando ese acceso laboral?
  • ¿Qué hace falta para que logremos un Gobierno que ponga la mira en impulsa
    r el tejido educativo y productivo del país, más allá del color del partido o partidos que lo formen?

Es probable que se algo se me esté escapando, y veo que cambiando de rumbo, pues ya llevamos un tiempo en este, #lascosaspuedenirmejor. 

¿En qué podemos ayudar a que las cosas vayan mejor?

Liderar es hacernos responsables de nuestro entorno – y dar respuestas que eleven el #BienestarDeTodos.

Me encantará leer y aprender con tus comentarios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.